LOS DERECHOS HUMANOS.

 


SEPTIMO


DERECHOS HUMANOS Y TUTELA: HERRAMIENTAS PARA LA JUSTICIA COTIDIANA

En nuestra vida diaria, escuchamos muchas veces hablar de los derechos humanos, pero pocas veces nos detenemos a pensar realmente qué significan. Los derechos humanos son un conjunto de normas y valores que protegen a todas las personas sin importar su edad, raza, género, cultura, religión o condición económica. Estos derechos aseguran que cada ser humano pueda vivir con dignidad, libertad, respeto e igualdad.

Algunos ejemplos de derechos humanos son:

  • El derecho a la vida.
  • El derecho a la educación.
  • El derecho a la salud.
  • El derecho a expresar lo que pensamos.
  • El derecho a no ser discriminado ni maltratado.

Estos derechos no los da un gobierno o una persona: los tenemos simplemente por el hecho de ser humanos. Por eso, nadie puede quitárnoslos, y todos tenemos el deber de respetar los derechos de los demás.

¿Por qué son importantes los derechos humanos?

Los derechos humanos nos permiten convivir en paz, resolver los conflictos sin violencia y construir una sociedad más justa. Si una persona sufre una injusticia, como ser discriminada en el colegio o maltratada en su trabajo, puede reclamar que se respeten sus derechos.
En Colombia, los derechos humanos están protegidos por la Constitución Política de 1991, que es la ley más importante del país. En ella se establece que todas las personas son iguales ante la ley y que el Estado tiene la obligación de proteger los derechos de cada ciudadano.

La acción de tutela: una herramienta para defender nuestros derechos

A veces, los derechos humanos no se respetan en la práctica. Por ejemplo, cuando a una persona no le prestan atención médica urgente, cuando un estudiante es expulsado injustamente del colegio o cuando una familia no tiene acceso al agua potable.
En estos casos, existe una herramienta muy importante llamada acción de tutela.

La acción de tutela es un mecanismo legal que permite a cualquier persona pedir ante un juez la protección inmediata de sus derechos fundamentales cuando estos están siendo violados o amenazados. Lo mejor de la tutela es que puede presentarla cualquier persona, incluso sin abogado, y los jueces deben responder rápidamente, normalmente en menos de 10 días.

Por ejemplo:

  • Si un hospital se niega a atender a una persona que necesita un tratamiento urgente, se puede presentar una tutela para que el juez ordene la atención inmediata.
  • Si un colegio discrimina a un estudiante por su cultura o por tener una discapacidad, la familia puede presentar una tutela para que se proteja su derecho a la educación y a la igualdad.

La justicia en la vida cotidiana

A veces pensamos que la justicia solo ocurre en los tribunales o que solo los abogados pueden hablar de ella. Pero la verdad es que la justicia empieza en lo cotidiano, en cómo tratamos a los demás, en si respetamos las diferencias, si decimos la verdad o si somos solidarios con quienes lo necesitan.

Cuando ayudamos a alguien a que se respeten sus derechos, estamos participando en la construcción de una sociedad más justa. La justicia no solo se logra con leyes, sino con actitudes humanas como el respeto, la empatía, la honestidad y la responsabilidad.

Los derechos también implican deberes

Así como tenemos derechos, también tenemos deberes. Debemos respetar los derechos de los demás, cumplir las normas, cuidar los bienes públicos y actuar con responsabilidad en la familia, la escuela y la comunidad.
Por ejemplo:

  • Tenemos derecho a estudiar, pero también el deber de asistir a clases y aprovechar el aprendizaje.
  • Tenemos derecho a la libertad de expresión, pero también el deber de no usar esa libertad para insultar o discriminar.

En las comunidades indígenas y rurales

En muchas comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas, los derechos humanos también se viven a través de la justicia propia. Por ejemplo, los cabildos o las autoridades tradicionales solucionan los conflictos mediante el diálogo, la palabra y los acuerdos. Estas formas de justicia también buscan el respeto, la armonía y la protección de la vida, en sintonía con la naturaleza y la comunidad.

En ese sentido, los derechos humanos y las acciones como la tutela no están separadas de la vida cotidiana ni de las tradiciones culturales. Por el contrario, son herramientas para proteger la dignidad y fortalecer la convivencia en todos los territorios del país.


En resumen:

  • Los derechos humanos nos protegen a todos y deben ser respetados por igual.
  • La acción de tutela es un medio rápido y eficaz para proteger los derechos fundamentales.
  • La justicia cotidiana empieza con nuestras acciones diarias.
  • Las comunidades indígenas y rurales también practican formas de justicia basadas en el respeto y el equilibrio.
  • Tener derechos también significa cumplir deberes.

 

PREGUNTAS DE COMPRENSION LECTORA.

  1. ¿Qué son los derechos humanos según el texto?
  2. Menciona tres ejemplos de derechos humanos que aparecen en el texto.
  3. ¿Qué documento protege los derechos humanos en Colombia?
  4. ¿Qué significa la acción de tutela?
  5. ¿Cuánto tiempo tiene un juez para responder una acción de tutela?
  6. ¿Quién puede presentar una acción de tutela según el texto?
  7. Escribe dos ejemplos que se mencionan en el texto donde una persona puede presentar una tutela.
  8. ¿Qué valores promueven las formas de justicia de las comunidades indígenas?
  9. Según el texto, ¿qué busca la justicia indígena cuando una persona comete una falta?. 
  10. ¿Qué enseñanza deja el texto sobre la relación entre derechos y deberes?

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